Yo Soy Nina — Capítulo 8 — La Verdad
Próxima mudanza: Elite Academy, último año, un diploma que abre puertas.
Nina fue rica, luego pobre a propósito, luego rica otra vez. Y ninguno de los chicos lo sabe.
— En nuestra próxima mudanza, vas a ir a una escuela buena — dijo. — Elite Academy. Haces el último año ahí, en un lugar de respeto, y sales con un diploma que abre puertas.
Yo ya iba a protestar. Elite Academy es lo opuesto a todo lo que yo había aprendido a ser en los últimos siete años.
Pero él levantó la mano.
— Y quiero dejar algo muy claro. No necesitas esforzarte para estudiar. No necesitas intentar ser la mejor en nada.
Fue la frase más rara que me dijo mi papá.
— ¿Cómo que no?
— Dinero vas a tener — dijo. — No es una promesa, es un hecho. No me voy a llevar nada de esto a la tumba. Es todo tuyo. Puedes vivir como quieras. Si quieres vender bisutería en un puesto en la playa, está bien — en la noche vuelves a una casa cómoda y pides la comida que se te antoje, porque dinero nunca te va a faltar.
— ¿Entonces para qué la escuela buena?
— La escuela buena es para que tengas opciones — dijo. — Pero lo que de verdad quiero no tiene que ver con calificaciones ni con carrera. Quiero que encuentres algo que te haga feliz. Algo que quieras hacer, no porque lo necesites, sino porque te deja entera. Un día lo vas a encontrar. Y cuando lo encuentres, vas a tener todo el dinero del mundo para ir tras eso.
— Y tus padres biológicos — eso lo dijo casi al final. — Descubrí quiénes son. Si quieres conocerlos, te llevo.
— No — dije al instante.
— ¿Estás segura?
— Totalmente. Si ellos quieren conocerme, que vengan ellos. Yo soy la hija. No es la hija la que corre detrás del adulto. Es al revés. — Me encogí de hombros. — Y quien se preocupa por algo va tras eso. Si nunca vinieron, es porque nunca les importó. No voy a hacer el trabajo por ellos.